Analizan en estudio los efectos de la consulta online para el aborto químico

A pesar de que por varios años la lucha por la despenalización del aborto había ganado terreno, en la actualidad está siendo restringido nuevamente por muchos defensores pro vida. Sin embargo, ha surgido la idea de consultas a través de Internet y el envío de pastillas abortivas por correo como una nueva opción para dar la oportunidad a las mujeres de interrumpir sus embarazos sin ser juzgadas ni maltratadas, pero tampoco arriesgar su vida con métodos insalubres.

Gracias al uso del Internet móvil es más frecuente que las mujeres de todas las edades tengan un control de natalidad más efectivo, pues existen aplicaciones y páginas web que se dedica a educar sobre sexualidad y conocer más sobre sus cuerpos, sus ciclos reproductivos, pero también a reconocer los medicamentos que deben utilizar en caso de una enfermedad. O, en este caso, para la interrupción del embarazo.

En Australia y la provincia canadiense de British Columbia está permitido que las mujeres obtengan píldoras abortivas por correo, después de consultar con un médico, ya sea por teléfono o por Internet; por su parte ONG’s como Women on Web ha proporcionado medicamentos para la interrupción del embarazo a unas 50.000 mujeres en 130 países desde el año 2006, aunque este servicio no está disponible en los EE.UU., y la FDA ha emitido alertas sobre la adquisición de medicamentos por Internet.

Sin embargo, en Estados Unidos se realiza un estudio en el que se envían las pastillas abortivas al domicilio de las mujeres que las requieren, ya que no pueden viajar a las ciudades donde se encuentran las clínicas abortivas legales más cercanas. Este se está llevando a cabo en cuatro estados: Hawaii, New York, Oregon y Washington; siendo financiado y organizado por Gynuity Health Projects, un grupo de investigación sin fines de lucro enfocado en servicios de salud reproductiva, que busca mejorar el acceso de las mujeres al aborto.

En este caso, la FDA ha permitido el experimento.

Las mujeres se enteran sobre el estudio al contactar a las clínicas de aborto o proveedores de salud participantes, aunque también se encuentra la información en el sitio web telabortion.org La compañía que fabrica las píldoras, Danco Laboratories, no planea distribuir el medicamento, ya que necesita el permiso de la FDA para hacerlo.

De las 12 mujeres que participaron en el estudio, todasd e Hawaii, 11 reportaron no haber tenido complicaciones y una no tomó las píldoras. Las mujeres que completaron la encuesta dijeron que estaban satisfechas con el servicio.

El proceso no induce a las mujeres evitar la consulta médica: a través de una conexión de video la mujer primero consulta con un médico en una de las clínicas participantes; el profesional evalúa su historial médico y le explica cómo usar las píldoras de aborto y qué esperar después. Posteriormente se le solicita hacerse exámenes médicos incluyendo ultrasonido y sangre. Si las pruebas demuestran que es elegible para el estudio, se le envía un paquete con píldoras e instrucciones por correo, que recibe al día siguiente. Después de tomarlas, se solicitan pruebas adicionales como un ultrasonido para verificar que el aborto ha sido completo y también una consulta telefónica para revisar los resultados.

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